Se estima que más de mil millones de hogares en todo el mundo poseen un horno microondas. En Europa, por ejemplo, entre el 80 % y el 90 % de los hogares tienen uno. Sin embargo, los microondas también son cada vez más populares en los países emergentes. Esto se debe a su velocidad, comodidad, eficiencia energética, facilidad de uso y versatilidad, características que satisfacen las exigencias de la vida cotidiana moderna.
Los modernos electrodomésticos, como las placas de inducción y los hornos microondas, están diseñados para ser rápidos y eficientes, pero no para una preparación delicada de alimentos ni para una manipulación segura y sin riesgos para la salud.






