Granjero o Drone El Futuro de la Agricultura

Sebastian Hausmann-Z’graggen, Dr. rer. Biólogo Nat., Winterthur, Suiza

 

Un pregunta candente en el mundo actual es: ¿Puede la agricultura alimentar a la humanidad? No, lo explicó el Dr. Sebastian Hausmann Z’graggen, no con los métodos de agricultura actuales. La gente de Europa es privilegiada, sin embargo, se necesitan cambios profundos, porque a pesar de las promesas expresadas por parte de la agricultura industrial, una tercera parte de la humanidad sufre de hambre y malnutrición.

El inicio de la agricultura industrial a comienzos del siglo XX gradualmente llevó a la práctica de la agricultura mixta a su fin mediante el uso de tractores, la difusión de semillas híbridas como el maíz y la aplicación de fertilizantes nitrogenados. El monocultivo se convirtió en el método preferido de cultivo y como consecuencia, el uso de fumigaciones tóxicas se hizo necesario. Según la promesa de los fabricantes, se suponía que las fumigaciones y la fertilización con nitrógeno iban a acabar finalmente con el hambre del mundo. En realidad, las semillas de alto rendimiento usadas inicialmente produjeron el aumento del rendimiento previsto. Sin embargo, disminuyeron considerablemente después de sólo unos pocos años. Debido a sus propiedades de cultivo, las semillas patentadas, que convierten al titular de la patente en propietario, ya no pueden usarse para el siguiente año, y tienen que comprarse nuevamente cada año, junto con los fertilizantes especialmente adaptados y los productos de fumigación tóxicos para compensar los problemas del monocultivo. Las falsas promesas de la industria llevaron a los granjeros al borde de la ruina y muchos incluso se suicidaron, como lo prueba el ejemplo en India.

El Dr. Hausmann Z’graggen demostró que las ganancias de la industria de los agroquímicos provenientes de la venta de maquinaria, semillas y fertilizantes, sólo como consecuencia de este tipo de cultivo, las grandes explotaciones son cada vez mayores y muchos pequeños agricultores se ven obligados a abandonar la agricultura. Las semillas propias de los agricultores, no patentadas y capaces de adaptarse a la condiciones climáticas durante siglos ya no pueden utilizarse debido a los acuerdos internacionales de la Organización Internacional de Comercio, o a menudo sólo después de un largo procedimiento de aprobación y casi inasequible.

En este punto el Ing. Stefan Birnstingl (que, junto con su hermano y su familia, ha cultivado frutas según las directrices de la agricultura biodinámica durante 25 años) explicó la alternativa gratis y saludable para restaurar la fertilidad del suelo y mantenerla a largo plazo. Destacó que hacerlo sin usar fumigaciones tóxicas ni fertilizantes nitrogenados es importante para asegurar la supervivencia de las lombrices de tierra. Éstas son ayudantes indispensables para la producción de humus, un componente fundamental para un suelo sano y bien aireado que almacene agua, que luego esté disponible durante los periodos de sequía. Además, las lombrices de tierra producen grandes cantidades de nitrógeno en sus heces de forma gratuita, sin embargo, en la agricultura industrial es necesario aplicarlo en forma de abono artificial.

El Dr. Hausmann Z’graggen utilizó algunos ejemplos para demostrar que los cultivos mixtos tradicionales (como la Milpa de Sudamérica o la Navdanja en India) producen mayores cantidades de nutrientes y vitaminas en igual área que los monocultivos. La comparación entre el rendimiento de las grandes explotaciones y el de los pequeños agricultores fue especialmente impresionante. Casi el 75% de la tierra arable a nivel mundial es cultivada usando métodos de agricultura industrial, sólo el 20% de la alimentación mundial es producida en este terreno. El resto, un total de 80% de la alimentación del mundo, es producida por pequeños agricultoress en el 25% del terreño. La agricultura industrial ha fracasado y no es una opción para la agricultura del futuro.

El 25% de la tierra arable se usa por pequeños agricultores para producir el 80% de la alimentación mundial. El 75% de la tierra arable explotada por la agricultura industrial produce el 20% de la alimentación del mundo.

La agricultura inteligente con el uso de drones y soluciones de cultivo generadas por ordenador (computador) o la agricultura vertical, el cultivo de frutas y hortalizas estrictamente controlado en edificios utilizando, soluciones nutritivas e iluminación artificial, igual que la agricultura industrial, tampoco podrán producir alimentos saludables a largo plazo.

Resumiendo su intervención, el orador se refirió a los cambios necesarios, como el establecimiento de ciclos de nutrientes cerrados, la valoración del desempeño de las lombrices de tierra, el uso de semillas adaptadas localmente, el incremento de cultivos mixtos y la creación de suelos saludables con capacidad elevada de almacenamiento de agua. Como consumidores, se nos pidió, entre otras cosas que nos cuestionemos en forma crítica nuestras compras, para apoyar a los pequeños agricultores locales, o quizás incluso echar una mano en la agricultura nosotros mismos en una forma regular, tanto como sea posible en estos días en los numerosos proyectos de agricultura solidaria.

 

21 octubre 2022, Hotel Mövenpick, Regensdorf